No todos los grandes desarrollos urbanísticos pertenecen a la ciudad de Madrid. Fuera de la capital, al sur, nos encontramos con Retamar de la Huerta, uno de los ámbitos en desarrollo más grandes de la Comunidad de Madrid que quiere aterrizar para hacer crecer el municipio de Alcorcón. Este proyecto urbanístico surge de la consolidación de los suelos disponibles entre la M-50, la M-506 y las zonas colindantes ya edificadas pertenecientes a Villaviciosa de Odón.

En total, se trata de 114 hectáreas de superficie en las que se distribuirán alrededor de 3.500 viviendas, de las que unas 1.123 serán protegidas. Unifamiliares o edificios residenciales, Retamar se conformará por una amplia gama de viviendas de diversas características con el fin de convertirse en un “nuevo centro de relación social y vida de barrio” para los más de 10.500 nuevos vecinos y vecinas del municipio. A su vez, acogerá multitud de zonas verdes a través de unas vías de parque que complementarán las manzanas residenciales existentes.
Respecto a las cifras de inversión en este ámbito, cabe destacar que, de la enajenación de parcelas el Ayuntamiento de Alcorcón espera ingresar hasta 38 millones de euros. Por su parte, el sector privado (a través de la Junta de Compensación) prevé invertir cerca de 65 millones de euros en los trabajos de urbanización y construcción de infraestructuras.
Distribución del suelo
Con 1.140.915 metros cuadrados de superficie, el proyecto Retamar de la Huerta se ha configurado como un barrio exclusivamente residencial en el que cerca de 10.500 personas puedan encontrar su hogar en una de las 3.500 viviendas que se desean construir. Entre ellas, promociones residenciales en altura (6 plantas máximo) o unifamiliares, pero todas con espacio reservado para albergar zonas verdes privadas en una firme apuesta por el bienestar y la salud de los residentes.
Al ser estrictamente residencial, Retamar de la Huerta no destina suelo exclusivo para superficies de actividad terciaria. Sin embargo, sí que se desarrollará el comercio de proximidad para abastecer de servicios a los vecinos, así como de otras actividades relacionadas según las necesidades que vaya generando el barrio. Este se distribuirá en torno a la vía principal, que lo configura de norte a sur, y que al mismo tiempo conectará a los dos grandes parques del desarrollo. Así, el conjunto de las áreas verdes suma 163.019,08 m² de superficie para acercar la naturaleza y el bienestar a la vida de los vecinos.
El ámbito también dotará a los vecinos de equipamientos públicos entre los que se incluyen los servicios básicos de redes de agua, saneamiento, energía eléctrica, gas y telecomunicaciones. Además, Retamar albergará una red viaria de aproximadamente 15 kilómetros de calles que darán prioridad a la accesibilidad y a la supresión de las barreras arquitectónicas con anchos entre fachadas que van desde los 17 hasta los 32 metros.

El proyecto de reparcelación del barrio se aprobó con éxito en 2019, de tal manera que los propietarios del suelo puedan construir ordenadamente en las nuevas parcelas planteadas. Al respecto, es Culmia la promotora que mayor cantidad de superficie posee en la zona (21%), por lo que ocupa la Presidencia de la Junta de Compensación de Retamar de la Huerta. Según ha trascendido, la compañía prevé edificar aquí 544 viviendas de las 3.500 proyectadas en un total de 17 promociones. Junto a Culmia, otros de los propietarios de suelo en Retamar son el Ayuntamiento de Alcorcón y otras promotoras como Aedas Homes, Habitat Inmobiliaria o Realia.
Sostenibilidad
La sostenibilidad está presente en Retamar de la Huerta desde la fase de redacción del Proyecto de Urbanización. En este sentido, desde la ejecución de las obras se buscará, entre otras acciones la optimización del movimiento de tierras para minimizar los metros cúbicos de tierras que deban ser trasladados al vertedero.

Respecto a las zonas verdes, el desarrollo urbanístico proyecta diferentes tipologías de espacios verdes: parque forestal, parque urbano lineal, zona verde de protección (ante la posibilidad de crecidas del arroyo existente) o ajardinamiento del caballón de protección acústica (que resultará para minimizar el impacto del tráfico de la M-50).
La red de zonas verdes que se repartirán por todo el trazado urbano incluirá vías verdes estanciales y espacios para ocio y disfrute de los niños que se localicen cerca de las viviendas. Estas áreas serán equipadas para juegos infantiles y se distribuirán por puntos a lo largo del desarrollo. También se contempla la ejecución de una red viaria de 15 kilómetros de calles donde primará el respeto a la circulación del peatón. Así, las calles partirán desde los 17 metros de ancho hasta amplias avenidas ajardinadas de 32 metros.
Atendiendo a las redes de servicios (red separativa de saneamiento, red de abastecimiento de agua potable, red de energía eléctrica, red de alumbrado público, red de telecomunicaciones y red de gas.), estas también se han confeccionado desde el compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente. Por eso mismo, la red de alumbrado público utilizará luminarias que minimicen el impacto de la contaminación lumínica gracias a la tecnología LED, lo que propiciará, a su vez, la eficiencia energética.
Y, en cuanto a los elementos hidrográficos exitsentes en el ámbito, el Arroyo de la madre (en torno al cual se articulará el Gran Parque de Retamar) y el Barranco Pasidre, estos también han sido tenidos en cuenta para el diseño de la urbanización. Para ellos se han previsto diversos puntos de vertido procedentes de la red de aguas pluviales. Las aguas recicladas servirán, a su vez, para nutrir la red de riego de las zonas verdes (áreas en las que, por cierto, se minimizará el uso del césped para consumir los menores recursos hídricos posibles).
Por último, hablamos de los accesos al futuro desarrollo. La entrada principal al mismo se realizará a través de la glorieta ubicada en la M-506, a la entrada de la urbanización de Campodón (en Villaviciosa de Odón), a la cual ya da servicio. Pero, adicionalmente se ejecutarán también varios ramales de conexión, para agilizar los accesos.
Estado del proyecto
El Plan Parcial por el que se proyecta Retamar de la Huerta quedó aprobado en 2013, si bien en el Plan General de Ordenación Urbana de Alcorcón había decretado la zona como no urbanizable en 1999. No fue hasta marzo de 2019 cuando el proyecto quedó aprobado definitivamente, con la correspondiente reparcelación.

Pero a finales del pasado mes de julio, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 de Madrid anuló el proyecto de compensación de Retamar de la Huerta, tras la demanda de un particular, por afectar el desarrollo a las vías pecuarias de la zona. Y es que, en la fase de calificación de los suelos, dos vías pecuarias fueron calificadas como urbanizables, algo que, según entiende el Juzgado, hace carecer de la suficiente cobertura reglamentaria al proyecto de reparcelación. Es por eso que, ahora mismo, el proceso de enajenación de las parcelas se encuentra paralizado y tendrá que esperar a futuras modificaciones.
El objetivo inicial era alcanzar la simultaneidad de obras, tanto de edificación como de urbanización, para finales de 2022 y poder entregar las primeras viviendas en 2024. Sin embargo, dadas las últimas actualizaciones que afectan al futuro nuevo barrio, habrá que seguir esperando para ver cómo se desarrollan los acontecimientos en Retamar de la Huerta.














