Uno de los retos que afrontan las empresas en general, es la digitalización. La globalización del mercado, nos impide continuar haciendo uso de métodos tradicionales, si queremos ser competitivos.
En España, el sector inmobiliario, forzado a optar por la digitalización durante el COVID19 ha ido apostando cada vez más en la tecnología, para la gestión de los procesos y, por ello, ha ido implementando soluciones que permitan actuar con mayor profesionalidad y eficacia.
Para llevar a cabo el proceso de transformación digital es imprescindible la gestión de los equipos que van a participar en el mismo.
A priori, todos estamos muy a favor de la automatización y de los procesos tecnológicos, sin embargo, está demostrado que todos los cambios, tanto a nivel de organización, como tecnológicos, provocan, al inicio en los equipos, actitudes de rechazo.
Los hábitos del día a día y en general la rutina nos impiden, en muchas ocasiones, ver más allá, generando una falsa zona de confort. Este falso entorno de seguridad, empobrece los equipos e impacta directamente en el desarrollo de sus funciones, finalizando en una visión de tunel.
Es en este punto, donde los responsables de las diferentes áreas deben aunar esfuerzos para reconducir esas actitudes hacia nuevas estrategias, que favorezcan el trabajo en equipo y la eficacia de las funciones. No es un proceso sencillo, pero sin duda es enriquecedor. La apuesta por la tecnología es una apuesta segura que favorece tanto el crecimiento individual, como el crecimiento de la compañía.
Las empresas Proptech, aportan frescura con sus aplicaciones, evitan los egos y los individualismos, nos abren los ojos, ante una sociedad en continua evolución y cambio. Esta continua lucha por la adaptación, obtiene la mejor versión de todos los equipos.
La formación y el conocimiento de nuevas soluciones que agilizan nuestro día a día, es una responsabilidad de la empresa, una responsabilidad que tiene un efecto boomerang, ya que, ese esfuerzo, tiene una gran recompensa, por una parte, plantillas con formación que repercute directamente en el resultado de la empresa y por otra, plantillas motivadas y activas, actitud esta, que impide la fuga de talento.
Quedan muchos retos por alcanzar dentro del sector inmobiliario, pero hemos alcanzado el más importante, ser capaces de identificar carencias y abrazar la tecnología para solucionarlas, ese cambio de cultura de empresa es el reto más importante y a partir de ahí el crecimiento y la consolidación está garantizado.
Según un informe presentado por (API) junto a PwC y TheFringe/LABS, el uso de la tecnología va en aumento en el sector inmobiliario español. Y es que el 75% de los profesionales incrementaron su uso en el último año.
Country Manager de Unlatch España







