Cada vez son más las empresas que apuestan con firmeza en la digitalización de los procesos. Sin duda, esta apuesta supone, un antes y un después en el desarrollo de las funciones de los diferentes equipos, en los ritmos de trabajo y en la profesionalización, permitiendo crecimiento y consolidación.
Sin embargo, la digitalización es mucho más que la inversión en software, implica el esfuerzo humano de los equipos que van a hacer uso de la aplicación o de las aplicaciones. Inicialmente, obliga al personal, a salir de su zona de confort, abriendo su mente, hasta familiarizarse y hacer suya la nueva herramienta.
En ocasiones, el miedo a lo desconocido, nos conduce a no implicarnos con actitud positiva, en el manejo de los nuevos sistemas y ello, finaliza, bien en un uso mediocre, o bien directamente, en el abandono de la herramienta, para continuar haciendo nuestro trabajo, como lo habíamos hecho hasta el momento, haciendo caso omiso a la aplicación.
Por ello, tan importante como la inversión en nuevos sistemas, es la educación y la formación de las plantillas, hasta alcanzar un manejo óptimo de los mismos.
Durante las primeras semanas, los equipos de support deben asegurarse del buen uso y de la perfecta comprensión de los nuevos procesos; tan importante como la formación y el seguimiento, es la filosofía del software, donde una parte importante del éxito, radica en lo intuitivo que resulte.
Y es que, la evolución en sistemas, no tiene freno, y trabaja duro para lograr soluciones intuitivas y sencillas en el manejo, sin renunciar por ello, a la obtención de los requerimientos que solicita el cliente.
La tecnología, en su compromiso con las empresas, no descansa en la búsqueda de nuevas soluciones, que faciliten el día a día de las mismas y les permitan ser eficientes, por ello y cada vez más, se busca flexibilidad, para adaptarse a los sistemas de trabajo de cada compañía, agilidad en el desarrollo de funcionalidades y todo ello con un precio cada vez más competitivo.
Gracias a la tecnología, la palabra equipo, se convierte en realidad, eliminando los individualismos para sustituirlos por objetivos y sinergias. Establecer sinergias no sólo entre los diferentes equipos de una misma compañía, sino también entre diferentes softwares y entre empresas, para salir al mercado mostrando una imagen de fortaleza y profesionalidad.
Sin tecnología, no hay evolución, y sin evolución, las empresas caen en un peligroso túnel, que limita su ángulo de visión, empobreciendo la capacidad para realizar aportaciones creativas que sumen.
Country Manager de Unlatch España







