El real estate ya no se parece al de hace una década. La tecnología, las finanzas y los nuevos modelos habitables, del flex living, las nuevas fórmulas de inversión y financiación, las estructuras de gestión patrimonial más sofisticadas; han transformado un sector que antes se apoyaba casi exclusivamente en la experiencia acumulada sobre el terreno. Hoy esa experiencia ya no basta. Se necesita conocimiento actualizado, técnico y especializado para entender activos, mercados y modelos de negocio que cambian a un ritmo que hace apenas unos años era impensable.
Lo que antes era un sector relativamente estable, gobernado por la promoción residencial tradicional, se ha convertido en un ecosistema donde conviven la consultoría, la inversión institucional, el proptech, la sostenibilidad y unos nuevos modelos residenciales, como el coliving, cohousing, cosenior living, residencias de estudiantes, que exigen perfiles que hace diez años directamente no existían. Y ese es el punto de partida de este artículo: la formación continua ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en una exigencia básica para cualquiera que quiera ser un gran profesional del sector.
El caso del flex living: la formación como respuesta a un vacío
El ejemplo más claro de esta transformación es el flex living. Hasta hace muy poco, España no contaba con ningún programa formativo técnico centrado exclusivamente en el desarrollo y la gestión de estos productos. Existían másteres inmobiliarios generalistas, pero nada que abordara de forma específica cómo se diseña, financia, opera y comercializa un activo de vivienda flexible.
Ese vacío es el que ha venido a cubrir el Curso Superior de Flex Living y Nuevos Modelos Residenciales, impulsado por COWORD junto con la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Madrid. No es un programa más dentro de un catálogo genérico: es, según sus propios promotores, la primera formación pionera en España construida desde cero para un segmento que crece más rápido que la capacidad del mercado de encontrar talento cualificado y especializado para gestionarlo.
El programa combina clases magistrales, casos reales y talleres impartidos por abogados especializados en la normativa de estos productos, arquitectos que ya han diseñado espacios flexibles, especialistas financieros e inversores y operadores con experiencia directa en activos de flex living. El objetivo no es solo transmitir teoría, sino que el alumno termine siendo capaz de detectar oportunidades, analizar la viabilidad de un proyecto y desarrollarlo de principio a fin, con un proyecto propio como colofón del curso. La próxima edición arranca el 16 de octubre, con 10 módulos y 15 sesiones que se prolongan hasta febrero.
Pero lo que realmente distingue a este programa no es solo su temario, sino quién lo imparte. El claustro está formado por un auténtico cluster de profesionales en activo: CEOs de las principales compañías nacionales del sector, operadores, arquitectos y desarrolladores entre otros que ya han levantado proyectos reales de flex living en España, e inversores que están decidiendo hoy mismo dónde y cómo se despliega el capital en este segmento. No es formación teórica dada por académicos alejados del mercado, sino conocimiento transmitido por quienes están construyendo, ahora mismo, el propio sector sobre el que enseñan. Ese acceso directo a los grandes protagonistas del flex living en España es, probablemente, el mayor valor añadido del programa.
Que una institución como la Cámara de Comercio de Madrid decida crear este programa dice mucho sobre hacia dónde se dirige el mercado. Pero también dice mucho el socio que ha elegido para hacerlo: COWORD no es un agente cualquiera del sector, sino la patronal nacional del flex living, la asociación que agrupa a los principales inversores, promotores y operadores especializados en este nuevo modelo residencial. Su papel no se limita a la formación: hace lobby ante las administraciones públicas, divulga el conocimiento del sector y lo impulsa a nivel institucional, actuando como el punto de encuentro natural de una industria que hasta hace poco ni siquiera tenía una voz unificada. Que sea precisamente esta patronal la que diseñe el temario del curso, junto con la Cámara de Comercio, es una garantía de que lo que se enseña responde a lo que el mercado necesita hoy, no a un temario genérico. Y todo ello confirma la misma idea de fondo: el sector avanza hacia una especialización cada vez más fina, donde ya no vale con «saber de inmobiliario» en general, sino que hay que dominar el producto concreto en el que se quiere trabajar.
Otros programas que marcan el camino
Junto al Curso Superior de Flex Living, España cuenta ya con un ecosistema formativo cada vez más maduro en el ámbito inmobiliario, aunque sigue siendo mucho más reducido que en otros sectores económicos.
El MDI (Máster en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias), impartido por la Universidad Politécnica de Madrid desde 1987, continúa siendo la referencia histórica: el principal MBA inmobiliario impartido en castellano, con presencia también en México, Perú y otros países hispanohablantes. Su enfoque, centrado en la promoción, la inversión y la gestión de activos, ha formado a varias generaciones de directivos del sector. La próxima edición, de 60 créditos ECTS y modalidad presencial, comienza el 14 de septiembre y se extiende hasta julio de 2027.
En la misma universidad, aunque con un perfil distinto, está el Grado Inmobiliario ASPRIMA-UPM, fruto de la colaboración entre la UPM, ASPRIMA y APCEspaña. A diferencia del MDI, este programa está pensado sobre todo para quienes se están formando ahora, con prácticas garantizadas y remuneradas de seis meses en promotoras, consultoras y gestoras del sector, y 60 créditos ECTS repartidos en clases presenciales de jueves y viernes tarde, de octubre a julio. No es casualidad que este mismo programa fuera reconocido como la mejor formación en flex living en la última edición del Living Summit: su módulo de flex living fue diseñado e impartido por los propios socios de COWORD, y la especialización en los nuevos modelos residenciales ya se ha instalado también dentro de la formación de grado.
La propia Cámara de Comercio de Madrid ofrece además el Curso Superior de Promoción Inmobiliaria, centrado en el proceso completo de una promoción residencial, desde la compra de suelo hasta la entrega y la postventa. Es un programa más generalista que el de flex living, pero comparte la misma filosofía: formar con casos reales y con profesionales en activo, no solo con teoría, en formato presencial con retransmisión en streaming.
En el terreno de las escuelas de negocio especializadas, la Real Estate Business School (REBS) ofrece su MBA Inmobiliario, un programa de 265 horas repartidas en sesiones de los viernes de 16:00 a 20:00 h, en modalidad presencial, streaming u online, con inicio el 16 de octubre y una duración de 9 meses.
IE Business School mantiene además una oferta amplia de programas ejecutivos para profesionales en activo: el Programa Avanzado de Gestión Patrimonial de Activos Inmobiliarios, de 4 meses, arranca el 20 de noviembre; y el Programa Avanzado ESG en Real Estate, de 3 meses, va del 8 de mayo al 10 de julio y aborda cómo integrar los criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la estrategia inmobiliaria. Y en el ámbito universitario, la Universidad de Navarra, con la colaboración de IESE Business School en su primer módulo, ofrece un Máster en Estrategia y Negocio Inmobiliario que combina la solidez académica de una escuela de negocios con la formación técnica del sector.
La especialización como camino, no como opción
Lo que tienen en común todos estos programas, más allá de sus diferencias de enfoque, duración o institución, es que responden a una misma realidad: el sector inmobiliario ya no premia únicamente la experiencia genérica, sino el conocimiento profundo de un ámbito concreto. Quien quiera desarrollar carrera en flex living necesita entender de coliving y cohousing tanto como de inversión inmobiliaria tradicional. Quien quiera dedicarse a la promoción residencial necesita dominar tanto los aspectos financieros como los urbanísticos y de sostenibilidad. Y quien aspire a puestos de dirección necesita, cada vez más, una visión estratégica que solo se adquiere con formación específica y actualizada.
La conclusión es sencilla, aunque no siempre se aplique: en el real estate de hoy, aprender de forma continua y especializarse en un ámbito concreto no es una opción para quienes quieren destacar. Es, sencillamente, el nuevo estándar profesional.
Por Araceli Martín-Navarro, Presidenta de COWORD
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