Hace unos días leí el informe de Deloitte sobre Blockchain en el sector inmobiliario. Me pareció esclarecedor en algunos aspectos y abría el debate en otros, pero es fantástico poder leer estos informes y abrir tu mente.
Empiezan explicando qué es un sector que prefiere guardar los datos más importantes en secreto, ocultando información para que sólo dispongan de ella unos pocos. Y me surgen preguntas sobre esta afirmación:
- Como particular, ¿me gustaría que fuera pública la información sobre mis compras y ventas de inmuebles? La verdad, no tengo inconveniente en que se sepa a qué precio compré o a qué precio vendí. Incluso si hice reformas, de qué fueron y el valor. Así podría justificar por qué mi inmueble vale más que el de mis vecinos, si es que éstos no han hecho actualizaciones. Pero no sé si soy un ejemplo válido. Nunca nos han consultado como ciudadanos, así que no puedo decir quién tiene la razón.
- ¿Por qué las administraciones no publican esos datos? Porque ellos los tienen, tanto de las compraventas como de los alquileres. ¿Es ilegal publicar estos datos sin consentimiento? Ni idea, pero seguro que no debe ser tan fácil. Pero, realmente, ¿no sería beneficioso y transparente? Igual mejor que nos consulten, ¿no?
Lo que queda claro es que una opción muy interesante para garantizar que la información fluya y que sea segura es el uso de Blockchain. Permitiría generar confianza entre todos los que intervienen en las transacciones inmobiliarias, incluyendo las relaciones entre profesionales, o con la administración. Y por supuesto abriría la puerta a la adopción de negocios diferentes a los actuales y tradicionales, algunos de ellos en plena ebullición, como los que tokenizan activos inmobiliarios para convertirlos en activos financieros.
Y, por último y más interesante en estos tiempos que corren, podrá ser inmediatoplacista… El corto plazo está muriendo, cada vez queremos la información más rápidamente, más actualizada en el tiempo. Queremos la información ya y con valor de ahora mismo, no de lo que sucedió ayer.
Director de Operaciones del Grupo API en Cataluña, Tecnoapi y Mapa Proptech. Co-autor del libro Revolución Proptech, centrado en la transición de modelos convencionales hacia los digitales.







