Hoy analizamos la actualidad del sector inmobiliario con Ferrán Font, director de Estudios y portavoz en pisos.com, uno de los principales portales de compraventa de viviendas en España. Ferrán también es director comercial de HabitatSoft, el software inmobiliario vinculado a pisos.com que agiliza el proceso de búsqueda de propiedades y se lo pone más fácil a particulares y agencias. Con él desmenuzamos las cuestiones más importantes que se derivan de la futura ley de vivienda, así como de la actual coyuntura del sector residencial.
Pregunta: ¿Cómo definirías la situación actual del mercado inmobiliario? ¿Se ha recuperado ya del golpe que ha supuesto la pandemia?
Ferrán Font: La vuelta a la normalidad se está consolidando a medida que avanza el 2021. Un año en el que el sector ha mostrado gran resiliencia y se ha postulado como parte de la solución para la recuperación de la economía.
P.: ¿Cómo se están comportando los precios tanto en las operaciones de compraventa como en alquiler?
F.F.: La moderación es la tónica que están siguiendo los precios, tanto de compraventa como de alquiler. En el primer caso, la evolución general es al alza, mientras que en el caso de los arrendamientos los precios tienen tendencia a caer. De cara al próximo año las previsiones son que el crecimiento en la venta se acelere ligeramente, mientras en el alquiler vuelva al terreno positivo después del cierre del 2021.
P.: ¿Ahora mismo nos encontramos en un buen momento para comprar una vivienda o es mejor recurrir al alquiler?
F.F.: Decidir comprar o alquilar es una decisión que depende de cada situación personal. Contar o no con ahorros previos, la oferta que haya en la zona o de las características demandadas son ejemplos que demuestran que no existe una única decisión correcta. Por otro lado, es cierto que actualmente es un muy buen momento para comprar, ya que el crédito para acceder a la vivienda se encuentra en unas condiciones muy beneficiosas. Ante la importancia de la decisión, siempre hay que se muy consciente de las propias posibilidades y dejarse asesorar por profesionales.
«Uno de los riesgos que puede conllevar la nueva ley es una disminución en el interés de los inversores en el sector inmobiliario, tanto grandes como pequeños»
P.: Con la entrada en vigor de la nueva ley de vivienda, ¿cuál es la previsión para los próximos meses del sector?
F.F.: Posiblemente sea una nueva ley de difícil aplicación desde el momento que se ponga en marcha. Esto será consecuencia del poco consenso con el que cuenta, tanto político como respecto al mercado. Por ejemplo, ya hay formaciones políticas que han anunciado que no la aplicarán en las comunidades donde gobiernen, con lo que la previsión es que, como mínimo, genere heterogeneidades interterritoriales.
P.: ¿Qué aspectos positivos y negativos destacarías de la nueva ley?
F.F.: La parte positiva es que las administraciones públicas ponen en el centro del debate la necesidad de legislar sobre vivienda y especialmente en vivienda en alquiler. En cambio, la dificultad de implementación de la nueva ley y el poco consenso previo añaden incertidumbre en un mercado que necesita acuerdos estables y a largo plazo.
P.: ¿Cómo afectarán a los inversores las nuevas medidas?
F.F.: La inestabilidad y la inseguridad jurídica suelen tener efectos muy negativos en la inversión. Uno de los riesgos que puede conllevar la nueva ley es una disminución en el interés de los inversores en el sector inmobiliario, tanto grandes como pequeños. Esta consecuencia debe ir analizándose a medida que vayan avanzando los meses.
P.: Por otro lado están los jóvenes que, desde hace años, encuentran grandes problemas al no poder acceder a su primera vivienda en propiedad. Pero tampoco lo tienen fácil para recurrir a un alquiler, debido a la precariedad de los salarios y los precios al alza de los alquileres. ¿En qué les beneficia la nueva ley?
F.F.: Las dificultades de los jóvenes para acceder a una vivienda son un gran problema en España. Esta dificultad no sólo es por la evolución al alza de los precios de la vivienda sino, sobre todo, por el desequilibrio entre el precio al alza y la capacidad de pago de las generaciones más jóvenes. No existe una solución sencilla, pero pasa sobre todo por hacer crecer el parque de viviendas, tanto de venta como de alquiler.
P.: Poniendo el foco en el intervencionismo que propone la nueva ley ante los elevados precios del alquiler en zonas tensionadas, ¿consideras que esta regulación será suficiente para resolver el problema en las áreas con mayores desequilibrios, como Madrid y Barcelona?
F.F.: En primer lugar, hay que plantearse si estas medidas llegan en el momento adecuado, ya que, durante el 2021, las caídas de precio de alquiler en grandes capitales han sido la tónica general. Por otro lado, esta medida se ha mostrado poco efectiva y respetada en mercados próximos donde se ha aplicado, como en París o Berlín. Y a estas dificultades, hay que añadir que, por el momento, no hay datos oficiales sobre los que sustentarse, datos que se calcularán durante los 18 meses posteriores a la puesta en marcha de la nueva ley. En definitiva, si tuviera efectos positivos sobre el precio de la vivienda en alquiler, no los tendría a corto plazo.
P.: Para terminar, ¿qué le pedirías a la Administración en relación con el sector inmobiliario?
F.F.: Primero, pediría datos de calidad que sustentaran la aplicación o no de nuevas normativas. Estos datos ayudarían a explicarse mejor ante la ciudadanía reduciendo la inestabilidad que se crea con el desconocimiento y desconcierto. Por otro lado, pediría políticas de vivienda a largo plazo que no dependieran tanto de colores políticos y contaran con el consenso entre sector público y privado.
Redactora en Por metro cuadrado







