Stoneshield, Azora y Argis refuerzan su apuesta por la vivienda con nuevos vehículos respaldados por capital institucional internacional. Las tres gestoras buscan canalizar la inversión hacia el residencial en un mercado marcado por la falta de oferta y el aumento de la demanda.
Argis, Stoneshield y Azora elevan su capacidad de inversión
Argis, Stoneshield y Azora concentran una capacidad inversora que irá más allá del capital aportado por sus inversores. En el caso de Argis, fundada por Alejandro Schuvaks y Carlos Zucchi, habrá reunido más de 1.100 millones de euros de equity desde 2022 una vez complete su nuevo vehículo, una cifra que, apoyada en financiación, le permitirá superar los 2.400 millones de capacidad de inversión. Entre sus vehículos figuran Argis Living Fund I, con 125 millones; Argis Living Fund II, con 257 millones; y Landmark Offices, con 130 millones.
Stoneshield ha superado sus propias previsiones con el cierre de su último fondo Opportunity Fund IV en 1.500 millones de euros, frente al objetivo inicial de 1.000 millones. El capital se dirigirá a diferentes segmentos en Europa, entre ellos residencial, residencias de estudiantes, hoteles, complejos energéticos e infraestructuras críticas.
Azora también amplía su capacidad de inversión en el sur de Europa. Su estrategia parte de 1.000 millones de euros y prevé alcanzar entre 1.200 y 1.400 millones a través de su fondo Southern Europe Opportunities III, con vivienda, hoteles y centros de datos entre sus principales áreas de inversión.
En conjunto, los vehículos impulsados por las tres gestoras superan los 3.000 millones de euros de capital comprometido. El uso de financiación permitirá elevar esa cifra y alcanzar una capacidad potencial superior a 5.000 millones de euros para invertir en activos inmobiliarios durante los próximos años.
La falta de vivienda impulsa el interés del capital internacional
El interés del capital internacional por la vivienda responde, en buena medida, al desequilibrio entre una demanda creciente y una oferta insuficiente en los principales mercados. La escasez de vivienda, especialmente en las grandes ciudades, abre oportunidades para inversores que buscan desarrollar nuevos proyectos y ampliar el parque residencial, en un segmento que mantiene una elevada necesidad de producto y ofrece perspectivas de inversión a largo plazo. Por ello, el “living” es uno de los más favorecidos para esta situación.
La entrada de capital internacional confirma el peso que está ganando el residencial dentro de las estrategias de inversión inmobiliaria. El reto estará en trasladar esta capacidad financiera a nuevos proyectos que contribuyan a aumentar la oferta en aquellos mercados donde la demanda de vivienda mantiene una mayor presión.
Lucía Martín Morales es periodista especializada en comunicación digital, redacción de contenidos, SEO y redes sociales. Graduada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria.







