El avance de la XXXVIII edición del Pulsímetro Inmobiliario, elaborado por Real Estate Business School (REBS), sitúa al mercado residencial español en 711.779 compraventas de vivienda en 2026, con un incremento de las operaciones de obra nueva y una reducción en el segmento de segunda mano.
Según los datos del informe, en 2026 se prevé que España alcance 168.628 compraventas de vivienda nueva, lo que supone un aumento del 8,3% respecto a 2025. En paralelo, las operaciones de vivienda usada se situarían en 543.151 transacciones, con una variación del -2,5%.
El número de viviendas hipotecadas alcanzaría las 532.192 operaciones, con un crecimiento del 6,4% interanual. La hipoteca media se situaría en 175.575 euros, un 7,2% más que el año anterior.
En este contexto, el director de REBS, José Antonio Pérez Ramírez, señala que “aunque se incrementan los visados por los proyectos nuevos y también las viviendas iniciadas, seguimos en una restricción de capacidad constructiva”. Añade que “hay que activar la construcción real de viviendas terminadas” para responder a la demanda existente.
Obra nueva
En el ámbito de la producción residencial, el Pulsímetro Inmobiliario prevé que España alcance en 2026 un total de 181.598 viviendas visadas, con un incremento del 9,1% respecto al año anterior.
Por su parte, las viviendas iniciadas se situarían en 131.516 unidades, lo que supone un aumento del 8,2%, mientras que las viviendas terminadas descenderían hasta 85.118 unidades, con una variación del -3,6%.
Estos datos reflejan una evolución diferente entre los indicadores de actividad. Los visados y las viviendas iniciadas aumentan, mientras que las viviendas terminadas se mantienen por debajo del volumen de compraventas de obra nueva previsto para el ejercicio.
Compraventas e hipotecas
La actividad del mercado residencial español mantendría en 2026 un volumen superior a las 700.000 operaciones, apoyada en el peso de la vivienda usada y en el incremento de la compraventa de vivienda nueva.
El segmento de segunda mano concentraría 543.151 operaciones, frente a las 168.628 previstas en obra nueva. Según Pérez Ramírez, la vivienda usada “volverá a superar las 500.000 operaciones”, aunque con una evolución condicionada por el incremento de precios y por la capacidad de acceso de la demanda.
En cuanto a la financiación, el informe estima 532.192 viviendas hipotecadas en 2026. El director de REBS indica que, en el conjunto nacional, “de cada tres compraventas, dos se están financiando”.
Precios y valores medios
El Pulsímetro Inmobiliario estima que el precio medio de la vivienda nueva en España alcanzará los 304.188 euros en 2026, lo que supone un incremento del 4,9% respecto a 2025.
En el caso de la vivienda usada, el valor medio se situaría en 214.318 euros, con un aumento del 5,5%. Por su parte, la hipoteca media alcanzaría los 175.575 euros, un 7,2% más que el año anterior.
Según Pérez Ramírez, la evolución de los precios está vinculada a la relación entre oferta disponible y demanda activa, especialmente en mercados donde la producción de vivienda no cubre el volumen de necesidad existente.
Comunidad de Madrid
En la Comunidad de Madrid, el Pulsímetro Inmobiliario prevé 22.639 viviendas visadas en 2026, con un incremento del 14,61% respecto a 2025. Las viviendas iniciadas alcanzarían las 18.008 unidades, un 1,62% más, mientras que las viviendas terminadas se situarían en 12.715 unidades, con un aumento del 4,08%.
En compraventas, Madrid registraría 16.497 operaciones de vivienda nueva, un 7,44% menos que en 2025, y 61.634 operaciones de vivienda usada, con una variación del -3,48%. Las viviendas hipotecadas alcanzarían las 65.070 operaciones, un 11,66% menos.
En precios, la vivienda nueva alcanzaría un valor medio de 459.284 euros, un 6% más que el año anterior, mientras que la vivienda usada se situaría en 399.092 euros, con un incremento del 7,46%. La hipoteca media alcanzaría los 256.797 euros, un 0,54% más.
Pérez Ramírez señala que, en Madrid, los visados se estabilizan por encima de las 20.000 viviendas anuales, mientras que las viviendas terminadas se mantienen en niveles inferiores a la demanda prevista. También apunta que la falta de producto está vinculada a la tensión en precios.
Retos del mercado residencial
El informe refleja que el mercado residencial español mantiene una actividad de compraventa elevada, con crecimiento en obra nueva e hipotecas, y con una producción de vivienda terminada inferior al volumen de operaciones previsto.
La evolución del mercado en 2026 estará condicionada por la capacidad de incrementar la producción residencial, por la disponibilidad de suelo y por la activación de vivienda asequible en suelos públicos y privados.
En este sentido, Pérez Ramírez apunta que “todo urge a la acción inmediata de obra nueva sobre suelos públicos y privados” y vincula esta actuación a la necesidad de vivienda asequible adaptada a los salarios medios.
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