Un proyecto de construcción, lejos de ser un proceso lineal y predecible, se enfrenta a constantes desviaciones y problemas que afectan los tiempos y costes planificados al inicio del proyecto. La falta de organización, la mala comunicación y la deficiente selección de materiales y equipos humanos son las principales causas de los sobrecostes y retrasos en el sector. Aunque es un problema recurrente, no es imposible de solucionar.
Según diversos estudios, incluyendo uno realizado por Kaizen Institute y otro por PlanRadar, la gestión de obra sufre una prolongación de plazos de hasta un 115%, con más del 50% de los problemas repitiéndose en diferentes proyectos. Pero ¿cuáles son las razones detrás de estas ineficiencias y cómo pueden mitigarse?
Uno de los problemas más recurrentes es la falta de comunicación efectiva entre las distintas partes y equipos presentes en el proyecto. Es decir, cuando arquitectos, ingenieros, constructores y clientes no están alineados, se generan malentendidos que pueden traducirse en rectificaciones costosas. De hecho, se estima que un 28% de los proyectos fracasan debido a problemas de coordinación y comunicación.
Otro aspecto fundamental es la mala planificación. Si no se analizan correctamente las condiciones del terreno, los materiales a utilizar y las metodologías de trabajo, los errores son inevitables. Una mala elección de materiales, por ejemplo, puede derivar en estructuras débiles o inadecuadas, lo que obliga a rehacer el trabajo y aumenta considerablemente los costes.
Además, no podemos olvidar que la falta de profesionales capacitados y la tendencia a contratar equipos de bajo coste sin considerar su experiencia pueden tener consecuencias para la rentabilidad del proyecto. Y es que la selección de personal poco cualificado provoca errores en la ejecución de los procesos que luego deben ser corregidos, generando un círculo vicioso de ineficiencia.
Pero las rectificaciones no solo implican retrasos en la entrega de la obra, sino que también representan una pérdida financiera significativa. Tal y como detalla PlanRadar en su estudio sobre la industria, las correcciones pueden incrementar los costes de un proyecto en más de un 11% de media, lo que en proyectos de gran envergadura esta situación se traduce en sobrecostes de millones de euros, desperdicio de materiales, ineficiencia y aumento de los desperdicios que pueden poner en riesgo los compromisos en materia ESG.
Por si fuera poco, las rectificaciones afectan a la relación con los clientes. Cuando un proyecto excede los plazos y costes iniciales, la confianza del cliente se deteriora, pudiendo derivar en disputas legales y daños a la reputación de la empresa constructora.
Si bien los problemas en construcción son comunes, tenemos que ser conscientes de que una compañía no puede habituarse a ellos y que existen formas de minimizarlos y de reducir su impacto. La clave está en la planificación rigurosa y la implementación de una comunicación efectiva.
Una solución eficaz es establecer una gestión clara y transparente de las tareas, asegurando que cada subcontratista tenga definidas sus responsabilidades y tiempos de ejecución. Asignar un responsable de cada fase del proyecto y exigir informes continuos sobre avances y problemas puede marcar la diferencia. Una mejora clave es la digitalización de los procesos en la construcción, una herramienta poderosa para evitar precisamente estas situaciones. Utilizar plataformas que permiten compartir información en tiempo real y actualizar planos y requerimientos garantiza que todos los involucrados están al tanto de los cambios.
Por último, la selección de profesionales capacitados y comprometidos es fundamental. Priorizar la experiencia y el compromiso por sobre el coste inmediato evita errores que, a largo plazo, pueden ser más costosos que la inversión inicial.
En definitiva, las rectificaciones en obra son una problemática recurrente que impacta en los tiempos, costes y calidad de los proyectos. Sin embargo, con la utilización de plataformas digitales se alcanza, de forma sencilla y rápida, una comunicación fluida y la centralización de todos los procesos y equipos, minimizando estas rectificaciones. El sector constructor tiene la oportunidad de adoptar plataformas digitales de gestión que permitan aumentar la eficiencia y la optimización de recursos, lo que se traduce en una mejora significativa en términos de tiempo del proyecto y retrasos, costes y mejora de la reputación corporativa.
Regional Director Spain, France, Italy & Latam de PlanRadar







