El sector de la construcción en España enfrenta un desafío crucial: introducir la digitalización en todas las áreas de las empresas. Mientras que la innovación tecnológica está transformando muchas industrias, el sector de la construcción sigue atrasado en esta necesaria modernización y mostrando barreras al abandono de los métodos tradicionales y analógicos. Esta resistencia no solo afecta a la productividad y competitividad de las empresas, sino que impide que las compañías aprovechen el potencial de crecimiento que podría alcanzar el sector. La pregunta ha dejado de ser si las constructoras deberían invertir en las nuevas herramientas digitales o no, sino cuándo y cómo deben adoptarlas.
Los datos respaldan a quienes ya han iniciado la transformación de sus procesos a través de Inteligencia Artificial y el análisis avanzado de datos. Según un estudio de PlanRadar con más de 1.300 profesionales encuestados, las compañías que ya están adoptando las nuevas tecnologías han reducido sus costes entre un 5% y un 30%. Además, gracias a la digitalización, las empresas optimizan los procesos, mejoran la planificación de los proyectos y minimizan los errores y, por consiguiente, los sobrecostes por rectificaciones y material desperdiciado.
Pero el ahorro no es el único beneficio que reciben estas empresas. También mejoran la eficiencia. Tal y como muestra DoubleTrade en un informe reciente, la productividad aumenta un 21% cuando se emplean este tipo de herramientas digitales. Por tanto, para tener un futuro más productivo, la digitalización se ha convertido en una necesidad estratégica. Sin embargo, para ello, el sector de la construcción tiene que decidir si transforma de manera radical los procesos de trabajo o se quedan atrás frente a otras industrias.
El mayor desafío que encuentra la digitalización para su introducción definitiva es el desconocimiento de las herramientas, sus bondades, etcétera. Muchos profesionales con una gran experiencia consideran que los nuevos avances tecnológicos suponen un proceso de cambio tedioso y complicado en la estructura y en la forma de operar de la empresa. Sin embargo, lo cierto es que las plataformas digitales son herramientas sencillas y el mejor complemento para potenciar la experiencia de estos profesionales, así como una oportunidad para mejorar los resultados en los proyectos.
De hecho, de la misma manera que hace años se agilizó la planificación de los proyectos con la llegada de los programas informáticos que permitían diseñar planos de manera más rápida y efectiva, la automatización de tareas repetitivas es el siguiente paso natural para optimizar los procesos. A través de la digitalización, los equipos podrán centrarse en tareas de mayor valor o en los aspectos más creativos de un proyecto sin perder el tiempo en trabajos rutinarios. Por otra parte, facilitan el análisis avanzado de datos, lo que permite anticipar futuros problemas, mantener un mayor control de la situación en todo momento o mejorar el rendimiento allá donde se necesite.
La construcción ha llegado a un punto crucial en la que debe tomar una decisión. Las nuevas tecnologías no van a sustituir la experiencia de los profesionales del sector, sino complementarla y enriquecer su trabajo. La digitalización transformará los procesos para hacerlos más precisos y eficientes. Las empresas que entiendan la relación estratégica entre tecnología y competitividad no solo estarán mejor preparadas para los retos actuales, sino que liderarán el cambio hacia un futuro más beneficioso, sostenible y eficiente.
Regional Director Spain, France, Italy & Latam de PlanRadar







