El mercado de la vivienda en España mantiene su ritmo de crecimiento sostenido. El precio medio de la vivienda nueva y usada se incrementó un 0,9 % en mayo respecto al mes anterior, situando la variación interanual en un 9,9 %, según los últimos datos del índice Tinsa IMIE General y Grandes Mercados. Se trata de un crecimiento ampliamente superior a la inflación, que refuerza la tendencia alcista observada desde inicios de año en todas las áreas del país.
El informe destaca un comportamiento homogéneo al alza en las principales zonas analizadas, con variaciones interanuales que oscilan entre el 7,2 % y el 15,5 %. Este último dato corresponde al grupo de las Islas, que encabeza tanto el crecimiento mensual (+1,6 %) como anual. Le siguen las ‘Capitales y Grandes Ciudades’, con un incremento del 10,5 % interanual, y la ‘Costa Mediterránea’, con un 9,6 %.
“El buen comportamiento del empleo en combinación con la moderación del coste hipotecario incentiva el acceso a crédito y sostiene la evolución alcista de hipotecas y compraventas desde comienzos del año”, explica Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin. A su juicio, el encarecimiento generalizado responde también a desequilibrios estructurales, especialmente en zonas donde la oferta es limitada. “Los mayores tensionamientos se registran en el territorio insular y las grandes ciudades, donde la competencia por el espacio edificable disponible es más acusada”, añade.
Las cifras mensuales también reflejan esta dinámica. Tras las Islas (+1,6 %), destacan los avances del ‘Resto de municipios’ (+1,2 %), la ‘Costa Mediterránea’ (+1,1 %), y las ‘Áreas Metropolitanas’ y ‘Capitales y Grandes Ciudades’, ambas con crecimientos superiores al 0,7 %. En conjunto, el índice general de Tinsa se sitúa actualmente un 9,7 % por debajo de los máximos históricos alcanzados en 2007, aunque ya ha recuperado un 53,6 % respecto al mínimo registrado durante la crisis financiera.
A nivel territorial, solo el grupo de las Islas ha superado los valores máximos anteriores a la burbuja inmobiliaria en términos nominales, con un nivel un 15 % superior al de mediados de los años 2000. No obstante, si se descuenta el efecto de la inflación, el precio real en estas zonas estaría aún un 17 % por debajo de aquellos máximos. En el caso de las capitales y grandes ciudades, el valor medio es hoy un 5,1 % inferior al techo de 2007.
El índice Tinsa IMIE, en funcionamiento desde 2008, se basa en las valoraciones realizadas por una red de más de 1.000 técnicos repartidos por todo el territorio. Su metodología está alineada con los criterios de Eurostat para índices de precios de vivienda, y segmenta el mercado en cinco grandes zonas: Capitales y Grandes Ciudades, Áreas Metropolitanas, Costa Mediterránea, Islas y Resto de Municipios.
En perspectiva, el dinamismo del mercado inmobiliario español se apoya en fundamentos sólidos, aunque no exentos de riesgos. La evolución de los tipos de interés en la eurozona, la disponibilidad de suelo urbanizable y la respuesta de la oferta a medio plazo serán claves para determinar si esta fase expansiva se modera o se mantiene durante la segunda mitad del año.
Por ahora, todo apunta a que el entorno seguirá siendo favorable para la inversión residencial, aunque con importantes diferencias regionales y una creciente preocupación por el acceso a la vivienda en las zonas más tensionadas del país.
Noticias sobre las transformaciones de las ciudades contadas con la máxima actualidad y calidad.







