El pleno del Parlamento Europeo ratificó ayer el objetivo de emisiones cero en todos los nuevos edificios a partir de 2030, como parte de un desafío hacia la neutralidad en emisiones para el sector inmobiliario para el año 2050.
La revisión de la directiva comunitaria sobre eficiencia energética en el sector de la construcción fue adoptada por los eurodiputados con 370 votos a favor, 199 en contra y 46 abstenciones. No obstante, el texto aún requiere el respaldo formal del Consejo antes de convertirse en ley.
Este plan, acordado previamente por la Eurocámara y los Veintisiete en diciembre de 2023, tiene como objetivo reducir gradualmente el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero del sector de la construcción hasta alcanzar la neutralidad climática en 2050.
A partir de 2028, los nuevos edificios ocupados o propiedad de autoridades públicas deberán tener emisiones cero. Además, se establece la consideración del potencial de calentamiento global del ciclo de vida de un edificio al realizar los cálculos, incluyendo la producción y eliminación de los productos de construcción utilizados. La directiva también impone a los Estados miembros la obligación de contar con planes nacionales para reducir el uso de energía primaria de los edificios residenciales y no residenciales en un 16% para 2030 y entre un 20% y un 22% para 2035.
Además, se establece que los países de la UE deberán renovar el 16% de los edificios no residenciales con peor desempeño para 2030 y el 26% para 2033 mediante requisitos mínimos de eficiencia energética.
Los Estados miembros también deberán implementar progresivamente instalaciones solares en edificios públicos y no residenciales, dependiendo de su tamaño, y en todos los nuevos edificios residenciales a partir de 2030, si es técnica y económicamente viable.
Se define la eliminación gradual de los combustibles fósiles en sistemas de calefacción y refrigeración para 2040, con la prohibición de subvenciones a las calderas independientes de combustibles fósiles a partir de 2025.
Aunque quedarán exentos los edificios agrícolas y patrimoniales, los países de la UE podrán decidir excluir también edificios protegidos por su especial mérito arquitectónico o histórico, así como edificios temporales, iglesias y lugares de culto.
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