El debate sobre cómo acceder al real estate cobra cada vez más relevancia; la diversificación, la eficiencia en la gestión y la evolución de los vehículos de inversión están redefiniendo las estrategias de inversores y plataformas.
En este escenario, el Family Office & Private Wealth Real Estate Forum, que se celebra el próximo 14 de abril en Madrid, reunirá a distintos actores del sector para analizar estas tendencias. Entre ellos estará Emiliano Rapaport, CEO de SodaCrowd, quien participará en una mesa centrada en la inversión directa e indirecta.
Hablamos con él sobre la evolución del mercado, los cambios en el perfil del inversor y el papel que están desempeñando nuevas estructuras y plataformas en el acceso a oportunidades inmobiliarias.
Participáis en el Family Office & Private Wealth Real Estate Forum. ¿Qué relevancia tienen este tipo de encuentros?
Son espacios donde se concentra una parte importante del capital privado que opera en el sector inmobiliario. Más allá del networking, permiten entender cómo están evolucionando las decisiones de inversión, qué preocupa a los inversores y qué tipo de oportunidades están buscando. En un momento de cambio, este tipo de foros ayudan a tener una visión más clara de hacia dónde se dirige el mercado.
Formas parte de una mesa sobre inversión directa vs indirecta. ¿Por qué este debate está tan presente ahora mismo?
Porque refleja un cambio bastante evidente en la forma de acceder al real estate. Durante mucho tiempo, la inversión directa ha sido la vía principal, pero en los últimos años han ganado peso modelos que permiten invertir de forma más diversificada y con estructuras más organizadas. En un entorno más complejo, cómo inviertes es casi tan importante como en qué inviertes.
¿Qué está impulsando ese cambio hacia modelos indirectos?
Sobre todo, la necesidad de diversificación y de eficiencia. La inversión directa concentra más riesgo y exige una implicación mayor en la gestión. Los vehículos indirectos permiten repartir ese riesgo, acceder a más operaciones y apoyarse en equipos especializados. Además, cada vez más oportunidades se estructuran directamente a través de este tipo de plataformas o vehículos.
¿Qué gana y qué pierde el inversor en ese cambio?
Gana en acceso, en diversificación y en capacidad de delegar la gestión. A cambio, pierde cierto grado de control directo sobre el activo. Es una cuestión de equilibrio. Lo que estamos viendo es que muchos inversores no eligen entre uno u otro modelo, sino que combinan ambos dentro de su estrategia.
¿Estamos ante un cambio estructural en el sector inmobiliario?
Sí, es un cambio que va más allá de un ciclo puntual. El sector se está profesionalizando, las estructuras son más sofisticadas y hay una mayor exigencia en los procesos de análisis. Todo esto está haciendo que el acceso al inmobiliario sea más estructurado y menos dependiente de decisiones individuales.
¿Qué papel juega SodaCrowd dentro de esta evolución del mercado?
SodaCrowd se posiciona como un actor que estructura y organiza el acceso a la inversión inmobiliaria. Nuestro papel es analizar las oportunidades, definir la mejor estructura para cada operación y facilitar que distintos perfiles de inversor puedan participar de forma ordenada.
En un mercado cada vez más exigente, creemos que el valor está en la selección rigurosa de proyectos y en la transparencia durante todo el proceso. Más que ampliar el acceso, se trata de hacerlo con criterio y con una visión a largo plazo.
¿Cómo ha cambiado el perfil del inversor en los últimos años?
Es un inversor más informado y más exigente. Ya no se fija solo en la rentabilidad, sino también en cómo está estructurada la operación, qué riesgos asume y qué visibilidad va a tener durante el proyecto. También hay una mayor preocupación por la diversificación.
En el mercado residencial, ¿qué tendencias estás viendo desde el punto de vista de la inversión?
Hay interés, pero con más criterio. Los inversores están siendo más selectivos y priorizan proyectos bien estructurados, con hipótesis claras y promotores con experiencia. También se están ajustando expectativas, tanto en rentabilidad como en plazos.
¿Estamos en un buen momento para invertir en real estate en España?
Sí, pero con un enfoque mucho más selectivo que en otros momentos del ciclo. España sigue siendo un mercado atractivo, pero el contexto actual exige un análisis más detallado de cada operación. Las oportunidades siguen existiendo, pero están en proyectos bien estructurados, con promotores solventes y con hipótesis realistas tanto en costes como en plazos. Más que un momento de volumen, es un momento de criterio.
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