La Costa del Sol ha reforzado su posicionamiento en el mercado internacional del lujo residencial, situándose como alternativa europea a destinos como Miami y Dubái en el segmento ultra-prime.
El mercado alcanza valores superiores a 20.000 euros por metro cuadrado en ubicaciones Triple A y mantiene una conectividad aérea que supera los 20 millones de pasajeros anuales a través del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. Este contexto ha sido analizado durante una jornada profesional organizada por la Cátedra Real Estate Alfil de San Telmo Business School, en la que participaron representantes del sector inmobiliario.
Según expuso Javier Nieto, CEO de Pure Living Properties y miembro del Consejo Asesor de la citada cátedra, la evolución del mercado responde a un proceso de transformación consolidado en los últimos cinco años. En la mesa redonda, moderada por José Félix Pérez-Peña, de Savills España, también intervino Carlos Rodríguez, CEO de Sierra Blanca Estates.
Uno de los principales cambios detectados es la evolución del perfil del comprador. El cliente de alto poder adquisitivo adquiere cada vez más una residencia con vocación semipermanente o principal, integrando el destino en su planificación patrimonial a largo plazo. La decisión de compra incorpora variables como educación internacional, servicios sanitarios y estabilidad jurídica.
En cuanto a las previsiones, se anticipa una evolución positiva en el tramo prime y ultra-prime, condicionada a la ubicación consolidada y a la diferenciación del producto. La escasez de suelo finalista en enclaves estratégicos actúa como factor estructural de soporte para los valores del segmento.
El auge de las branded residences constituye otro de los ejes de crecimiento. La entrada de marcas internacionales aporta estándares de gestión y mantenimiento asociados al mercado global del lujo residencial.
Asimismo, se constata un aumento de operaciones off market en el tramo ultra-prime. Parte relevante de las transacciones se gestionan de forma privada a través de redes internacionales, reforzando el papel de las agencias especializadas en intermediación estratégica.
Durante el encuentro también se abordó la necesidad de adaptar infraestructuras y servicios al nivel del mercado, especialmente en ámbitos como movilidad, gestión patrimonial y profesionalización del ecosistema inmobiliario.
El denominado Triángulo de Oro, formado por Marbella, Benahavís y Estepona, concentra buena parte de la actividad del segmento más alto del mercado residencial en la provincia de Málaga
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