Domoblock es una proptech valenciana que está revolucionando la inversión inmobiliaria en España. Su propuesta es sencilla pero poderosa: permitir que cualquier persona invierta en proyectos de house flipping desde tan solo 200 €, gracias a la tokenización de inmuebles mediante tecnología blockchain. Desde su lanzamiento en 2022, ya han financiado más de 2,2 millones de euros en 32 proyectos, con una rentabilidad media del 16% y plazos de retorno inferiores a 8 meses. Además, han sido impulsados por programas como Lanzadera y han participado en eventos como Forinvest, SIMA y The District. Hablamos con Sergio Navarro para conocer más sobre esta innovadora plataforma y sus planes de futuro.
Domoblock está rompiendo con el modelo clásico de inversión inmobiliaria. ¿Qué fue lo primero que quisisteis cambiar del sistema tradicional?
Queríamos eliminar las barreras que históricamente han hecho que invertir en el sector inmobiliario fuera algo limitado. Esto tiene que ver con altos costes de entrada, escasa accesibilidad para pequeños ahorradores, alta complejidad operativa, necesidad de conocimientos especializados y una limitada diversificación, en un parque inmobiliario envejecido y poco eficiente. Estos son solo algunos de los grandes desafíos que enfrenta la inversión inmobiliaria tradicional. Todo ello en un contexto donde solo el 3% de la población mundial ha invertido al menos una vez en el sector y donde el ecosistema inmobiliario es responsable del 36% de las emisiones CO2 en Europa porque el modelo tradicional obliga a dedicar tiempo, dinero y conocimiento, algo que no está al alcance de la mayoría.
En respuesta a eso, creamos Domoblock, un modelo de inversión colaborativa, digital y sostenible. Cualquier persona puede invertir desde 200€ en proyectos de compra, reforma y venta, obteniendo rentabilidades superiores al 10% y en un plazo corto, menos de 8 meses. Todo el proceso es 100% digital, desde el sofá de su casa, permitiendo a quien lo desee convertirse en un inversor inmobiliario sin grandes conocimientos y sin involucrarse en gestiones complejas.
¿Cómo elegís los inmuebles que se tokenizan? ¿Qué criterios son clave para asegurar la rentabilidad y los plazos de retorno?
Nuestro equipo analiza cada proyecto con una metodología basada en datos, experiencia en mercado y herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial. Seleccionamos viviendas en ubicaciones consolidadas con alta demanda, pero que necesitan rehabilitación o una puesta en valor. Valoramos la capacidad de revalorización tras una reforma integral, la velocidad de comercialización y el perfil del comprador final. Además, buscamos siempre operaciones con un horizonte de retorno de entre 4 y 8 meses y rentabilidades superiores al promedio de mercado. Cada inmueble pasa por un proceso riguroso de análisis técnico, legal y financiero.
Invertir desde 200 € suena muy accesible, pero ¿cómo garantizáis confianza y transparencia en cada proyecto?
La confianza se construye desde la base. Utilizamos la tecnología blockchain para registrar cada transacción y participación en un entorno seguro y auditable. Además, proporcionamos información completa de cada proyecto desde el inicio, y mantenemos a nuestros inversores informados durante todo el ciclo: compra, reforma, avances de obra y venta. Lo hacemos a través de informes periódicos, actualizaciones en la plataforma y atención personalizada. Nuestro objetivo es que el inversor se sienta tranquilo, informado y acompañado en todo momento, sin tener que gestionar nada.
¿Qué papel juega la comunidad en vuestro modelo? ¿Os influye el feedback de los inversores a la hora de tomar decisiones o lanzar nuevas iniciativas?
Muchísimo. Desde el primer día, hemos mantenido un diálogo muy directo con nuestros inversores. Escuchamos sus sugerencias, entendemos sus expectativas y eso nos ha permitido adaptar muchos aspectos del producto y del servicio. De hecho, la facilidad de uso de la plataforma, los ciclos cortos de inversión o incluso la apertura a nuevos mercados han estado muy influenciados por su feedback. Nuestra comunidad no solo invierte, también impulsa el crecimiento de Domoblock. Es uno de los activos más valiosos que tenemos.
Con la internacionalización ya en marcha, ¿cómo ves a Domoblock dentro de cinco años?
Nos imaginamos consolidando nuestra presencia en España, pero también activos en mercados estratégicos como Latinoamérica, Estados Unidos y otras regiones de Europa. Queremos seguir creciendo de forma sostenible, manteniendo la calidad y la transparencia que nos definen. Dentro de cinco años, aspiramos a ser la referencia en inversión inmobiliaria fraccionada, con una comunidad global de inversores, operaciones de mayor escala (como edificios completos) y una tecnología aún más robusta que facilite la inversión desde cualquier parte del mundo. Pero siempre con el mismo foco, que no es otro que conseguir que invertir en inmobiliario sea sencillo, transparente y accesible para todos.
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