Atrás queda la semilla que, en Estados Unidos, en la década de los 60, dio origen al sector que hoy nos ocupa. No hace falta remontarse tanto en el tiempo para apreciar el salto cualitativo y la evolución que ha experimentado el workplace y la oficina flexible como vanguardia del espacio de trabajo. Ya dentro de los límites de nuestras fronteras, a partir de los años 80, esta industria se abría paso tímidamente en un mercado copado por la oficina tradicional, poniendo el foco en el servicio por encima del mero continente.
Hoy en día, se estima que unos 400.000 profesionales trabajan cada día en espacios flexibles. Esta explosión no es casual. El crecimiento exponencial que viene experimentando el sector desde 2022 se ha visto reforzado con las nuevas formas de trabajo y, sobre todo, la fuerte implantación del trabajo híbrido.
Según datos de Randstad, en España, los tiempos de rotación se reducen cada vez más, principalmente entre las generaciones más jóvenes. La retención del talento, despertar el sentido de pertenencia y lograr que los trabajadores quieran ir a las oficinas es el gran reto al que se enfrentan las empresas en la actualidad. Nuestro sector, desde su origen, está centrado en la experiencia del usuario, incluso antes de que el concepto se pusiera de moda. Ofrecerles a los usuarios una experiencia mejor que la que pueden tener en sus casas o en las oficinas tradicionales es lo que nos diferencia: tenemos la habilidad y experiencia necesarias para proporcionar a un cliente cada vez más exigente servicios e instalaciones capaces de brindarles algo que va mucho más allá de unos metros cuadrados, unas mesas y unas sillas.
En un mundo donde reina la inmediatez y el cambio, llegar a un nuevo espacio donde lo único de lo que hay que ocuparse es de conectar el ordenador es una ventaja competitiva imbatible. El plug & play no da respuesta únicamente al nómada digital que se instala en una ubicación de manera temporal, sino que le permite a cualquier pyme reducir sus gastos y optimizar el espacio, y a las grandes corporaciones abrir delegaciones conforme a sus necesidades de plantilla en un tiempo récord. La flexibilidad, además, no se limita a horarios y tarifas, sino que las opciones de personalización y branding a demanda no hacen más que poner en valor esta capacidad de adaptación de los espacios de coworking, centros de negocios y oficinas flexibles.
Los operadores tendríamos que aprender a ser mejores embajadores de nuestra actividad, puesto que, a pesar del imparable crecimiento del sector, aún hay un gran desconocimiento de las posibilidades que ofrecen en realidad los espacios flexibles: las diferentes tipologías que se adaptan a cada perfil de cliente y usuario; el amplio rango de precios y de carácter de cada estilo de centro o los diferentes servicios que se ofertan siguen siendo ajenos a un gran número de profesionales. Ese es uno de los objetivos que nos mueve en ProWorkSpaces: dar a conocer el sector y difundir las posibilidades que ofrece. Y es que, precisamente por lo heterogéneo y diverso de nuestro sector, que engloba tanto a pequeños espacios con un número reducido de puestos donde el promotor gestiona directamente el espacio, hasta grandes operadores, con varios centros de miles de metros y cientos de usuarios, tenemos la capacidad de satisfacer las necesidades de clientes de todo tipo.
En un país como España, con una marcada tradición de ladrillo, aún hay pequeñas empresas que abogan por instalarse en una oficina propia. El salto hacia el flex office ya lo han entendido las grandes corporaciones, sin embargo hay PYMES que aún no identifican nuestros espacios como una opción de continuidad llegado su momento de madurez. En España, más del 98% de las empresas son PYMES, así que tenemos por delante el reto de hacerles ver cómo nuestras fórmulas les permiten mejorar su eficacia y rentabilidad.
La sostenibilidad como realidad, no como opción
Hablar de orientarnos hacia la sostenibilidad en el momento presente es algo ya obsoleto. La sostenibilidad ha dejado de ser una opción y es la realidad imperante. Un usuario de oficina convencional genera un 158% más de emisiones que un usuario de oficina flexible, así que, por nuestra propia naturaleza, somos una opción claramente más sostenible que la oficina tradicional.
Los operadores seguimos enfocando nuestros esfuerzos hacia la eficiencia energética para mantener a raya nuestros costes operativos, la gestión de los residuos y la concienciación dentro de nuestros centros. La sostenibilidad ya se da por hecho y es un elemento importante para mantener la competitividad de cara a los potenciales clientes, especialmente las grandes corporaciones, más sensibilizadas en relación a este tema.
Hacia dónde nos dirigimos
Como vanguardia del mundo de las oficinas, estamos continuamente avanzando hacia la implantación de tecnologías que mejoren la experiencia del usuario, la sensorización para la toma de decisiones basadas en IA, accesibilidad de los espacios… Se están haciendo importantes esfuerzos en progresar tecnológicamente para facilitar que los usuarios sean autónomos en el uso de espacio y automatizar la respuesta inmediata a sus demandas. Eso permite que nuestros equipos se centren, aún en mayor medida, en atender de forma personalizada a los usuarios.
Otro salto cualitativo vendrá de la mano de las fórmulas de management. Aunque somos empresas de servicios, éstos están aparejados a un inmueble. Hasta ahora, el crecimiento del sector ha pasado por que el operador asumiera tanto la inversión como el riesgo a la hora de ampliar, trasladarse o expandir su negocio. Lo razonable es compartir dicha inversión y riesgos, así como los beneficios con el propietario del inmueble para que nuestro sector continúe creciendo de forma sostenida y decidida. Esta tendencia es aún incipiente, pero irá en aumento en los próximos años.
La industria de la oficina flexible en España, hasta ahora, se distinguía por contar con un gran número de espacios independientes de pequeño tamaño. Esto está cambiando rápidamente, con operadores que están creciendo rápidamente ofreciendo niveles de profesionalidad y calidad que no tienen nada que envidiar a los principales operadores europeos. Mantenemos esa riqueza y diversidad del sector que mencionaba antes: es lo que ha hecho que tanto empresas como profesionales independientes encuentren cada día en la oficina flexible la solución a sus necesidades.
Presidente de ProWorkSpaces







