No se pudo decir más claro, ni comprometerse ante los miles de asistentes al SIMED XXI, de forma más contundente por todos los vértices del pentágono inmobiliario, rodeado por la administración pública, desde la clasificación, calificación, ATUs, etc del planeamiento y gestión del suelo a la licencia ocupación.
Ante la situación de emergencia habitacional y residencial, de forma asequible, accesible y SOStenible para unidades familiares, que ya realizan su esfuerzo y aportación de talento, a cambio de una remuneración por cuenta ajena o propia.
Tanto por constructores, promotores, gestores, arquitectos, ingenieros, aparejadores, abogados, urbanistas, financiadores, comercializadoras, brokers y público en general, se pedían miras de altura para los políticos y funcionarios, técnicos competentes como los privados, reafirmando que no es problema de dinero, liquidez, flujo de fondos, etc. en particular para financiar y construir proyectos de vivienda asequible, reconociendo lo intensivo en capital, patrimonio y talento que es nuestro sector.
Pues bien, como los planes estratégicos lo aguantan todos, siendo luego la táctica, operativa y acción del día a día, la que se come a la estrategia o continua con patadas hacia delante.
En este caso, no cabe, para evitar un colapso social, más allá de infraestructuras y suministros, que tienen que ir a la par, para crecer sostenidamente, si solucionamos las necesidades actuales.
SUGERENCIA: Simplemente una modificación legislativa a nivel nacional, donde el silencio administrativo para proyectos de vivienda asequible, sea…, arrancando obras por Dr, obviamente con su proyecto técnico y avales correspondientes, según leyes actuales y valor PEM, que como se afirmó no es problema de dinero, sumando además FNG, ICOs, BEI, etc., se me olvidaba, junto a no capar la creatividad, el talento, diseño, capacidad tecnológica actual, con absurdas y retrógradas normas, amparadas en una falsa equidistribución de cargas urbanizadoras, intentando evitar la especulación de aprovechamientos urbanísticos y edificatorios, que solo limitan las soluciones constructivas eficientes, funcionales y además bellas, para la sociedad actual en materia de vivienda asequible, urgente y cada día más emergente.
Resumiendo, muy simple, «dejar hacer, dejar pasar», con garantías, tiempo y seguridad, que es lo que necesita el capital, qué para controlar en garantía de los ciudadanos, tenemos la disciplina urbanística de licencias, proyectos, etc. para parar y acabar, ejecutando avales, si tercia, puesto que el resto de RIESGOS, ya los asume.
No sólo, por nosotros, sino por los que vienen detrás, que ya están, y otros que llegarán, antes de que el día D y hora H que a cada cual nos toque seguir navegando por otros mares, tierras o cielos, en mi caso, que sea el Mediterráneo.
En nuestra mano, está, evitar un colapso social, que afortunadamente aún no se manifiesta en colas doblando esquinas, sin mezclar, las necesidades de vivienda social, donde los presupuestos públicos prorrogados o no, han de actuar, ya que las adversidades de la vida reparten su aleatoriedad, de la que ninguno está blindado.
Gracias al SIMED XXI hemos enseñado todas las cartas, y en este caso la banca es la sociedad, porque sin vivienda asequible, el resto no fluye, ni es circular, ya lo hicimos, activando el turismo, hace 50 años, tanto a nivel general como particular, desde Lanzarote a Torremolinos, pasando por cualquier Parador y su entorno. El resto lo encajaremos, como hasta ahora, simplemente por supervivencia en paz y libertad.
Toca jugar, con las cartas encima de la mesa,
P.D.: A dos años vista, o antes, tendremos elecciones municipales, autonómicas y generales. Mientras siga en vigor, la ley de participación ciudadana, también podremos constituir agrupación de ciudadanos, para intentar mejorar la interrelación con el pentágono inmobiliario.
José Antonio Pérez Ramirez, director de REBS
Noticias sobre las transformaciones de las ciudades contadas con la máxima actualidad y calidad.







