El entorno de la Ermita del Santo, en el distrito madrileño de Latina, vive una profunda transformación. El proyecto que lidera SAF SON Group propone renovar por completo el antiguo centro comercial y su área adyacente para dar paso a un nuevo barrio sostenible, abierto, con diferentes tipos de vivienda y un coliving destinado a un público diverso.
Francisco Sacchini, CEO de SAF SON Group y gestor del proyecto Ermita del Santo, detalla los retos, objetivos y singularidades de una de las actuaciones urbanísticas más relevantes y complejas de la capital.
¿Cuál fue la visión inicial que impulsó la transformación del entorno Ermita del Santo y qué le motivó a liderar un proyecto de esta envergadura?
Ermita del Santo se plantea como una actuación integral de regeneración urbana que tiene como propósito transformar un ámbito obsoleto y de uso exclusivamente privado en un nuevo ámbito plenamente integrado en la ciudad y promovido bajo criterios de sostenibilidad, calidad y cohesión social. La actuación permitirá que cerca del 70% de una superficie total de 44.349 m² pase a ser de titularidad pública, lo que permitirá la creación de nuevas zonas verdes, zonas comerciales y mayor superficie de espacios públicos completamente conectados con Madrid Río.
Como promotores de este proyecto, liderar una iniciativa de estas características resulta muy gratificante ya que implica asumir el compromiso de impulsar un urbanismo transformador que mejorará la calidad de vida de los ciudadanos.
El desarrollo contempla 530 y cerca de un 30% de protección pública. ¿Qué criterios primaron para definir este tipo de mix residencial y qué perfil de habitantes esperan atraer?
El proyecto ha sido diseñado con un planteamiento equilibrado, con el objetivo de garantizar la diversidad de perfiles residenciales. Por ello, Ermita del Santo contará con 530 viviendas, de las cuales 159 contarán con algún régimen de protección pública, incluyendo vivienda de protección pública básica (VPPB) y vivienda de protección pública de precio limitado (VPPL). De esta forma, la oferta residencial combina vivienda libre y vivienda protegida para atraer tanto a familias como a jóvenes que buscan una primera vivienda, contribuyendo a crear un ámbito muy heterogéneo.
Además, para este desarrollo ha sido clave la colaboración público-privada para generar zonas comunes peatonales, parques públicos e instalaciones deportivas.
Una de las novedades es destinar una torre al alquiler y apostar por modelos de coliving. ¿Qué ventajas presentan estas fórmulas en el contexto actual de Madrid y qué acogida anticipan?
Ermita del Santo contará con seis parcelas finalistas, de las cuales una tendrá uso terciario y podrá destinarse a un proyecto de flex living, incorporando así un modelo residencial innovador y adaptado a las nuevas demandas sociales. Este modelo habitacional ofrece mayor flexibilidad de acceso a la vivienda e integra espacios compartidos, lo que lo convierte en una opción muy atractiva especialmente para jóvenes profesionales, nómadas digitales o trabajadores desplazados que demandan alternativas residenciales menos rígidas.Recientemente, hemos alcanzado un acuerdo con Dazia Capital para la venta de dos parcelas finalistas: una de uso residencial, destinada a la comercialización de apartamentos bajo régimen de propiedad horizontal, y otra de uso terciario, donde se desarrollará un proyecto de flex living.

¿Qué papel ha jugado la financiación alternativa, como la línea de 30 millones del fondo británico Maslow Capital, en un contexto de restricciones del crédito bancario tradicional?
En primer lugar, cabe destacar que la financiación del proyecto es íntegramente privada. Tal como mencionas, a comienzos de este año cerramos una operación con Maslow Capital, fondo británico especializado en financiación alternativa, mediante la cual obtuvimos una línea de crédito de 30 millones de euros que ha garantizado el inicio y ejecución de las fases iniciales del proyecto. Además, el pasado mes de octubre, suscribimos una segunda línea de crédito por valor de 13 millones de euros, también con Maslow Capital.
La banca tradicional española no forma parte del proyecto en esta fase dado que la normativa no permite financiar actuaciones urbanísticas en fases tan tempranas. Por ello, la incorporación de un fondo de financiación alternativa nos ha permitido avanzar sin demoras en esta primera frase.
Urbanísticamente el proyecto elimina el tráfico de coches para priorizar peatones y zonas verdes. ¿Cómo se ha diseñado la integración con los parques y qué impacto esperan en la calidad de vida del barrio?
El proyecto de Ermita del Santo contempla la creación de casi 11.000 m² de áreas estanciales y espacios libres arbolados, a los que se suman 5.600 m² adicionales de zonas verdes. Otro de los puntos más importante del planteamiento urbanístico será la integración peatonal completa con el entorno verde mediante la creación de un corredor verde de 60 metros de ancho que unirá el parque de La Ermita del Santo con el parque de Caramuel. Además, la movilidad peatonal es otro eje esencial de este proyecto, por lo que se peatonalizarán nuevas calles que enlazarán directamente con Madrid Río. Todo ello fomentará la movilidad sostenible y la integración del ámbito en el entorno.
Dado que la familia Finol y SAF SON Group comparten la titularidad de los suelos, ¿cómo ha sido la coordinación entre ambos grupos y cómo influye este modelo en la gobernanza y toma de decisiones?
El centro comercial Ermita del Santo, origen del proyecto, fue adquirido por la familia Finol en el año 2012. Posteriormente, el Grupo Saf Son nos incorporamos al proyecto como socios promotores y gestores del desarrollo, tras adquirir el 20% de la propiedad. En los últimos años, el papel de Saf Son ha sido clave en el impulso técnico y administrativo del proyecto, liderando la planificación urbanística, la interlocución con las administraciones públicas y la gestión integral del desarrollo, incluyendo la futura promoción directa de parte del suelo finalista.
De esta forma, la propiedad actual del ámbito está claramente definida, un 80% pertenece a la familia Finol y aproximadamente un 20% al Grupo Saf Son, quedando únicamente un 0,8% en manos de socios minoritarios.
¿Qué desafíos administrativos y sociales han experimentado durante los trámites urbanísticos y consultas ciudadanas, y cómo se han incorporado las sugerencias del vecindario al proyecto final?
El proyecto ha estado sometido a un proceso de evaluación técnica exigente y plenamente transparente, en el que la participación ciudadana y el diálogo institucional han desempeñado un papel muy importante. Durante el trámite de información pública, las alegaciones vecinales fueron analizadas en detalle y dieron lugar a un proceso de escucha activa y reformulación de algunos aspectos del proyecto. Siempre hemos apostado por el consenso, por lo que se incorporaron importantes ajustes al planeamiento inicial como reducción de la edificabilidad en 6.200 m², disminución de alturas de las torres de 28 a 23 plantas o el incremento de vivienda protegida al 30% junto a la introducción de nuevas modalidades de vivienda asequible.
Las obras de urbanización y construcción arrancarán en 2026 y la entrega de viviendas será escalonada. ¿Qué calendario manejan para ver habitado el nuevo Ermita del Santo y qué expectativas de impacto económico y social prevén?
Ahora mismo nos encontramos en una fase avanzada de tramitación y el proyecto cuenta ya con la aprobación definitiva del planeamiento urbanístico, publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 1 de abril de 2025. Nuestro objetivo es iniciar las obras de urbanización en el primer semestre de 2026, una vez se conceda la Licencia de Urbanización por parte del Ayuntamiento de Madrid. Además, un aspecto muy positivo es que las obras se desarrollarán mediante un proceso de simultaneidad entre urbanización y edificación, lo que facilitará reducir plazos y acelerar la ejecución del proyecto.
Respecto a las obras de edificación, se van a llevar de forma progresiva en diferentes fases, por lo que la entrega de las primeras viviendas está contemplada entre finales del año 2028 y 2029, lo que permitirá un calendario de entregas hasta aproximadamente el año 2031.
Más allá de la edificación, el plan prevé espacios comerciales y terciarios. ¿Qué rol tendrán estos servicios en la vida cotidiana de los futuros vecinos y cómo contribuirán a dinamizar la zona?
El proyecto contempla 3.075 m² de uso comercial, concebidos para configurar una oferta de servicios equilibrada y funcional que dé respuesta a las necesidades cotidianas de los futuros residentes y del entorno. Para ello, se apostará por un TENANT MIX, distribuido en locales en planta baja y zócalos comerciales, orientado a servicios de cercanía, restauración y ocio. Estos espacios mejorarán la vida urbana y generarán actividad económica en la zona. Además, contribuirán a revitalizar una zona actualmente infrautilizada, logrando un centro urbano con identidad propia y plenamente integrado en el tejido social del barrio.
El desarrollo comercial está diseñado para complementar el uso residencial, a través de una razonado TENANT MIX, que combine servicios de proximidad con ofertas diferenciadas de valor añadido, coherente con la visión de regeneración urbana de Ermita del Santo.
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