Alicante avanza en la definición de su futuro modelo urbanístico con la redacción del Plan General Estructural (PGE), el documento que sustituirá al vigente PGOU y que marcará el crecimiento residencial, económico y territorial del municipio durante las próximas décadas. Entre las principales previsiones del planeamiento figura la habilitación de suelo para la construcción de 22.300 viviendas en nuevos sectores urbanizables, distribuidos en distintos puntos del término municipal y vinculados al denominado arco de expansión residencial de la ciudad.
La propuesta urbanística, todavía en fase de tramitación y participación pública, se plantea como la principal operación de crecimiento residencial de Alicante desde la aprobación del actual planeamiento, hace cerca de cuarenta años. El documento incorpora además otras 14.300 viviendas asociadas a operaciones de regeneración y transformación urbana, 1.300 inmuebles dotacionales destinados al alquiler asequible y una capacidad adicional estimada para unas 5.000 viviendas en ámbitos de consolidación urbana y sustitución edificatoria. En conjunto, las previsiones del nuevo planeamiento superan las 40.000 viviendas.
Según la documentación avanzada por el Ayuntamiento, el objetivo del PGE es responder al incremento sostenido de la demanda residencial registrado en Alicante y su área metropolitana, en un contexto marcado por la reducción de suelo disponible, el aumento de precios y la necesidad de ampliar la oferta de vivienda protegida y asequible.
Ocho nuevos sectores residenciales
La estrategia de crecimiento residencial prevista por el futuro Plan General se articula sobre ocho sectores urbanizables que concentrarán buena parte del nuevo parque de viviendas de la ciudad. Entre los ámbitos incluidos en el planeamiento figuran Fondo Piqueres, Panteón de Quijarro-Villafranqueza, Lomas de Garbinet, Vistahermosa-Juncaret, Vista Alegre, Alameda, Ciprés y Pino y Ruaya.
Estos sectores se sitúan principalmente en áreas de borde urbano y espacios de transición entre la ciudad consolidada y zonas de expansión periférica. El planteamiento municipal prevé desarrollos de carácter residencial combinados con reservas de suelo para equipamientos, zonas verdes, infraestructuras y servicios públicos.
El PGE establece además una reserva de vivienda protegida que, según las previsiones municipales, representará aproximadamente el 40% del total de inmuebles previstos en los nuevos desarrollos. La medida busca incorporar oferta residencial sometida a algún régimen de protección pública y facilitar el acceso a vivienda en segmentos con menor capacidad adquisitiva.
La propuesta urbanística contempla también la creación de vivienda dotacional pública destinada principalmente al alquiler asequible y vinculada a políticas de acceso residencial para jóvenes y colectivos con dificultades de acceso al mercado.
Regeneración urbana y transformación de antiguos suelos industriales
Junto a los nuevos sectores urbanizables, el futuro planeamiento incorpora actuaciones de transformación sobre áreas ya urbanizadas de la ciudad. En este apartado se incluyen operaciones de regeneración urbana en barrios y espacios actualmente ocupados por instalaciones industriales, vacíos urbanos o ámbitos infrautilizados.
Entre las actuaciones destacadas figuran las previstas en Florida-Babel y Rabasa, donde el Ayuntamiento plantea operaciones de reconversión urbana con capacidad para miles de viviendas y nuevos espacios de actividad económica y terciaria. Estos desarrollos se vinculan además a futuras infraestructuras de movilidad y a la reorganización de parte de los accesos ferroviarios y viarios de la ciudad.
El documento también incluye actuaciones en ámbitos estratégicos como Parque Central, Sangueta o Parque del Mar, considerados espacios prioritarios para la reordenación urbana por su posición dentro de la trama consolidada y por su capacidad para conectar distintos barrios y generar nuevas centralidades urbanas.
En paralelo, el Ayuntamiento prevé impulsar operaciones de densificación y sustitución edificatoria en determinadas áreas urbanas ya consolidadas, una línea de actuación que permitiría incorporar nuevas viviendas sin necesidad de ampliar significativamente el perímetro urbano.
Nuevos barrios y proyectos pendientes de desarrollo
Dentro de las operaciones vinculadas al futuro modelo urbanístico figuran además ámbitos que permanecían pendientes de desarrollo desde hace años. Uno de los casos incluidos en las previsiones municipales es el de La Albufereta, donde se contempla la construcción de alrededor de un millar de viviendas junto a nuevas dotaciones públicas y espacios verdes.
El desarrollo de este sector, bloqueado durante años por cuestiones urbanísticas y administrativas, ha sido reactivado en paralelo a la tramitación del nuevo planeamiento. Las previsiones municipales sitúan el inicio de las actuaciones urbanizadoras en los próximos ejercicios, condicionado al avance de la tramitación administrativa y ambiental.
La estrategia urbanística del consistorio también incorpora la creación de nuevas centralidades de barrio bajo un modelo denominado “corazones urbanos”, concebido para integrar servicios públicos, comercio de proximidad, equipamientos y espacios peatonales dentro de las nuevas áreas residenciales y de regeneración urbana.
Incremento de zonas verdes y modelo policéntrico
El futuro PGE no centra exclusivamente sus previsiones en el crecimiento residencial. El documento incorpora una reorganización del modelo territorial y una ampliación de la red de espacios libres y zonas verdes de la ciudad.
Entre las actuaciones previstas figura la creación de seis nuevos parques urbanos y metropolitanos, además del desarrollo de corredores verdes y espacios de conexión ambiental entre barrios. El planeamiento contempla igualmente la consolidación del Parque Agrario de la Huerta y la protección de determinados espacios naturales y áreas de transición paisajística.
El Ayuntamiento plantea un modelo de ciudad policéntrica, basado en la creación de diferentes núcleos urbanos conectados entre sí mediante transporte público, infraestructuras peatonales y redes ciclistas, con el objetivo de reducir desplazamientos y distribuir servicios y actividad económica en distintos puntos del municipio.
La propuesta incorpora además medidas relacionadas con sostenibilidad, adaptación climática y eficiencia energética, incluidas en las directrices europeas y autonómicas aplicables a los nuevos instrumentos de planeamiento urbano.
Tramitación y calendario
El Plan General Estructural se encuentra actualmente en fase de elaboración técnica y participación ciudadana previa a su aprobación inicial. El consistorio prevé completar durante los próximos meses parte de la documentación ambiental y sectorial necesaria para continuar con la tramitación administrativa del documento.
El nuevo planeamiento deberá superar posteriormente distintas fases de exposición pública, informes autonómicos y evaluación ambiental antes de su aprobación definitiva.
La aprobación del PGE se considera uno de los principales proyectos urbanísticos pendientes de Alicante y uno de los instrumentos llamados a definir el crecimiento residencial y económico del municipio durante las próximas décadas.
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