La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) ha puesto de relieve un desfase entre la capacidad eléctrica disponible y las necesidades derivadas de los futuros desarrollos residenciales en la región. En un análisis difundido hoy, la organización concluye que la potencia firme actual en la Comunidad, de unos 900 MW, se reduce a 500 MW útiles tras los ajustes técnicos, mientras que la demanda prevista de los proyectos en marcha ascendería a 1.750 MW.
Este desajuste refleja que la infraestructura eléctrica solo permitiría cubrir un tercio de las necesidades de las 360.000 viviendas identificadas por el censo de LandCam en distintas fases de planificación y construcción. Según ASPRIMA, más del 80% de los nudos eléctricos de Madrid ya tienen comprometida su capacidad, lo que deja un margen de conexión que permitiría abastecer a unas 19.600 viviendas adicionales.
La asociación subraya que este problema no afecta a la ciudad consolidada ni a las promociones que ya cuentan con conexión aprobada, pero sí condiciona la viabilidad de nuevos barrios y operaciones de suelo todavía pendientes de ejecución. En este sentido, advierte que la situación podría retrasar el desarrollo de la oferta residencial necesaria para cubrir el crecimiento demográfico y la formación de nuevos hogares.
El informe señala que en los últimos doce meses, hasta mayo de 2025, se han visado en Madrid 16.598 nuevas viviendas, una cifra que prácticamente agota la capacidad eléctrica disponible para proyectos residenciales. En paralelo, los datos de la patronal eléctrica AELEC reflejan que en 2024 las solicitudes de potencia en España ascendieron a 67 GW, de los cuales apenas el 10% correspondió a uso residencial, lo que sitúa a la vivienda en clara competencia con otros sectores económicos.
Para ASPRIMA, garantizar el acceso a la vivienda en la capital requeriría triplicar la potencia eléctrica actual, un escenario que, de no planificarse con antelación, podría derivar en tensiones entre los distintos usos de la red. “La potencia eléctrica no puede gestionarse como un juego de supervivencia en el que unos sectores deben morir para que otros sobrevivan”, ha señalado Jorge Ginés, director general de ASPRIMA, quien ha insistido en la necesidad de coordinar las prioridades del sector energético y el inmobiliario.
El análisis coincide con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística, que estima la creación de 575.000 nuevos hogares en la Comunidad de Madrid en los próximos quince años. Frente a esa cifra, el suelo disponible permitiría edificar poco más de 358.000 viviendas, lo que, unido a la limitación de potencia, plantea un escenario de déficit estructural en la oferta de vivienda.
ASPRIMA reconoce como un paso positivo la reciente publicación del mapa de demanda de potencia en media tensión, ya que aporta transparencia a la planificación. Sin embargo, considera insuficiente la ausencia de información sobre la red de alta tensión, cuya planificación por parte de Red Eléctrica de España no se conocerá hasta 2026.
La organización empresarial hace un llamamiento a una actuación coordinada y urgente entre el Ministerio para la Transición Ecológica, Red Eléctrica y las compañías distribuidoras para reforzar la infraestructura eléctrica de la región. A su juicio, solo una planificación conjunta permitirá garantizar que la expansión residencial y el desarrollo económico se produzcan en paralelo y no en competencia por los recursos energéticos.
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