GLS Spain ha iniciado la construcción de su nuevo hub regional en Zaragoza, un proyecto con el que la empresa de mensajería y transporte amplía su red logística en el noreste peninsular. La instalación se desarrolla en colaboración con Montepino, promotor especializado en activos logísticos sostenibles, bajo un modelo llave en mano que forma parte del plan de crecimiento y modernización de la compañía.
El nuevo centro se ubicará en el polígono Plaza, considerado una de las plataformas logísticas más relevantes del sur de Europa por su conectividad y concentración de operadores. Desde esta ubicación, la infraestructura tendrá acceso directo a los principales ejes de transporte terrestre —A-2, A-23 y AP-68— que enlazan con Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, lo que permitirá optimizar los tiempos de tránsito y mejorar la cobertura regional.
La parcela cuenta con una superficie total de 21.491 metros cuadrados, sobre la que se levantará una nave de 7.385 metros cuadrados y un edificio de oficinas de 942 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. El centro estará equipado con tres sistemas automatizados de clasificación con capacidad para procesar hasta 16.000 paquetes por hora, lo que incrementará la eficiencia operativa y permitirá absorber el crecimiento del volumen de envíos en la zona.
El diseño del edificio responde a criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. GLS Spain prevé obtener la certificación LEED Gold, incorporando medidas como la instalación de paneles fotovoltaicos que cubrirán el 20% del consumo eléctrico, sistemas de ahorro de agua del 45%, estaciones de recarga para vehículos eléctricos y materiales de construcción de bajo impacto ambiental. Además, el proyecto contempla la reducción del efecto isla de calor y la mejora de la calidad ambiental interior.
En el ámbito tecnológico, el centro integrará un sistema de gestión integral del edificio (BMS), red de telecomunicaciones cableada y Wi-Fi, así como un sistema de videovigilancia avanzada. La configuración modular de la nave permitirá adaptar los procesos a futuras necesidades operativas o avances en automatización.
El diseño también incorpora espacios destinados al bienestar del personal, incluyendo zonas de descanso, comedor, vestuarios con duchas diferenciadas y aparcamiento con plazas reservadas para empleados y personas con movilidad reducida.
Según ha explicado Sonia Aira, North-East Division Manager de GLS Spain, este proyecto “representa un paso importante dentro del plan de transformación y expansión logística de la compañía, reforzando su presencia en Aragón y consolidando una red más eficiente y sostenible en el territorio nacional”.
La finalización de las obras está prevista para marzo de 2026 y la entrada en funcionamiento del centro se producirá durante el segundo trimestre del mismo año. Con esta instalación, GLS Spain avanza en su estrategia de reforzar los nodos regionales que soportan su red nacional, con el objetivo de mejorar la capacidad operativa y reducir el impacto ambiental de sus actividades.
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