Las oficinas evolucionan al futuro, convirtiéndose en espacios flexibles



En un mundo de cambios los negocios deben adaptarse y ser flexibles, por tanto, los trabajos deben ser flexibles. Los planes de negocio ya no solo tienen una visión a cinco años según las previsiones, si no que anualmente se tienen en cuenta los posibles factores que hacen que vivamos en un mercado que fluctúa. Actualmente ya es habitual hacer revisiones mensuales, trimestrales y semestrales para poder adaptarnos, es decir, somos flexibles.

Pero ¿qué es la flexibilidad y cómo aplicarla en el negocio? Según la RAE, flexibilidad es la facultad de adaptarnos a cualquier circunstancia abrazando los cambios o las variaciones sin problema o impedimento alguno. Por tanto, un negocio y un trabajo flexibles es aquel que se adapta.

Cuando hablo de flexibilidad no hablo de teletrabajo, hablo de adaptarse al momento vital individual de cada uno. Y para poder llevar esa flexibilidad al día día de tu negocio, es decir, adaptarte a la realidad de ese negocio, hay que diseñar una estrategia para definir los espacios que conjuguen las distintas necesidades y sean flexibles.

No es que la flexibilidad ha llegado para quedarse, es que vivimos en un mundo en pleno cambio y hay que ser flexibles para sobrevivir y adaptarse al cambio. No es una elección del talento, que también, es una necesidad para llegar a tener éxito en el negocio.

Hay empresas donde todo su talento puede concurrir en un pool común y deben compartirlo a diario. Hay empresas que tiene personal que interactúa con el resto del mundo y eso les obliga a tener espacios satélite e individualizados, el espacio elegido varía también según el tipo de negocio, hay empresas para las que su negocio funciona mejor en espacios de coworking, compartiendo con otras compañías y con la posibilidad de crecer y decrecer según proyectos, hay otras que necesitan servicios periféricos porque su talento es global y muchos necesitan que se les facilite poder ir al gimnasio, a la compra, acceso a cajeros,… dentro de sus instalaciones.

Otras empresas, entre ellas Cador, al tener oficinas propias y alquiladas contemplamos el futuro como una mezcla, espacios flexibles por proyectos y espacios propios. Pero más que nunca el diseño de esos espacios debe adaptarse a las necesidades de los años actuales y futuros, es indispensable.

Las claves para crear un diseño adecuado de unas oficinas son tener ciertos puntos claros: entender las necesidades del cliente (en este caso es el talento de la compañía) entender los valores y las necesidades a futuro (una oficina es mínimo para 5 años o más, hay que prever dónde vamos a estar en 5 años) y conocer los materiales, de ahí que Cador como constructora creara en su momento el departamento de diseño, no solo para los proyectos de D&B (Desing and building) si no para apoyar y ayudar a los diseñadores y decoradores en sus proyectos, ya que colaboramos con muchos y confiamos mutuamente en el trabajo conjunto.

Los diseños no sólo deben ser atractivos, deben de ser útiles, de ahí la mezcla de diseño y construcción, hay que hacer que el diseño sea tangible y construible. Según la visión de Grupo Cador, vamos a espacios muy tecnológicos, más individualizados y compartidos.

Creo que los phonebooks y los espacios colaborativos son los que más demandan los trabajadores, la parte tecnológica viene dada por la flexibilidad, en un mundo cambiante donde las necesidades evolucionan casi a diario la tecnología aporta valor en el trabajo.

Es decir, el poder levantarme por la mañana y llevar a mi hijo al colegio y en paralelo reservar plaza de parking o coger coche eléctrico por medio de un aplicativo, reservar mi sitio en la compañía viendo la agenda: para reuniones reserva una sala, para conferencias un phonebook, trabajo en equipo pool con todo el equipo, eso ayuda a la productividad.

Ya está demostrado que el talento prefiere una oficina atractiva y que es más productivo en este tipo de espacios. Para eso se hace una estrategia previa de diseño, donde por medio de la estadística analizamos las necesidades del talento, las necesidades de espacios y sacamos conclusiones de workplace.

A partir de ahí analizamos el espacio y realizamos las planimetrías para ver cómo todo aquello que se busca y se “necesita” lo introducimos dentro de las mediciones disponibles de espacio contratado o a contratar. 

Dentro de esa estrategia se tiene en cuenta los valores, los objetivos, la visión y el posicionamiento de la compañía, también se debe tener en cuenta la historia de la compañía para poder introducir su esencia en los espacios.

Con todo esto podemos por medio de la inteligencia artificial llegar a conclusiones y podemos visualizar dichas conclusiones a través de la realidad virtual, previo a la ejecución del fit out.

Después viene la elección de materiales, esto también es carácter de la compañía, elegimos materiales sostenibles con huella de carbono cero para facilitar certificaciones y para mejorar la política ESG de la compañía, pero sobre todo porque el 30% de la contaminación se debe a la edificación y si se puede minimizar vamos a poner nuestro granito de arena en ello.

Dentro de las opciones novedosas que hay en el mercado aparecen taquillas inteligentes, despachos cápsula, mesas inteligentes. Todo tecnológico y sostenible. Creaciones que dentro de Cador estamos estudiando para distribuir junto a nuestros partners de confianza.

El futuro de la oficina flexible ha llegado y junto con la tecnología es una realidad. El diseño para una vida flexible ya está aquí y tu negocio debe introducirlo también dentro de sus ESG como una realidad, eso hará que haya más talento, crecimiento y resultados al alza en tu negocio.


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