¿Es necesaria una autorregulación entre los agentes inmobiliarios?



La regulación de los agentes de mediación inmobiliaria avanza gracias al esfuerzo y trabajo de los colectivos que los representa, principalmente las organizaciones profesionales, como colegios y asociaciones. Sin embargo, desde el sentir de los profesionales insistimos en la necesidad de alcanzar una normativa regulatoria de la actividad, que permita al consumidor tener la máxima garantía en las operaciones de compraventa de inmuebles, especialmente si se trata de la vivienda, como un bien protegido por nuestra Constitución, en su artículo 47.

Esta falta de desarrollo normativo ha llevado al propio sector a autoexigirnos unas medidas reguladoras orientadas a protegernos de las malas praxis que deterioran la imagen del conjunto de profesionales, y a los usuarios de estos servicios.

La nueva Ley de Vivienda, aprobada el pasado mes de mayo, no ha recogido, finalmente, una de las reivindicaciones más solicitadas por todos los colectivos inmobiliarios: la obligación de los profesionales del sector a inscribirse en un registro. Una regulación que solo se contempla con carácter obligatorio en Cataluña y en la Comunidad Valenciana y que es voluntario en otras autonomías.

El propio presidente del Consejo General de los Colegíos de API, Gerard Duelo, aludía a la nueva ley como una “oportunidad perdida”, término que compartimos, especialmente por no haber sido para los profesionales inmobiliarios el punto de partida de un nuevo marco de referencia para nuestra actividad.

Abrimos de nuevo el debate sobre la necesidad de una autorregulación que nos ayude a establecer unos estándares éticos y profesionales para los agentes inmobiliarios en España. Estos deberán basarse en principios y prácticas que mantengan la integridad del sector inmobiliario, garanticen la confianza de los consumidores, promuevan la transparencia y el respeto tanto para los clientes como a los propios compañeros de la profesión.

Muchas organizaciones profesionales y colegios de agentes inmobiliarios en España ya tienen códigos de conducta específicos, que sus miembros deben seguir para garantizar el cumplimiento de estos principios éticos. Además, ayudan a poner freno a la entrada en nuestro sector de agentes no profesionales. Destacamos los siguientes:

Extender una regulación y contar con un registro obligatorio de agentes inmobiliarios podría ser un aspecto clave para aportar más garantías de calidad en el servicio, además de reforzar la seguridad en las operaciones de compraventa y alquiler.

Desde Comprarcasa defendemos siempre la transparencia en las operaciones. En este sentido, un registro público de agentes permitirá a cualquier ciudadano consultar la información sobre las personas en las que van a confiar sus operaciones inmobiliarias, con lo que las posibilidades de que ocurran estafas o fraudes se reducirán significativamente y nos ayudaría a mejorar nuestra imagen como los profesionales que somos.


Salir de la versión móvil