¿Compramos vivienda este año o esperamos al año 2024?



La respuesta no es sencilla, depende de muchos factores, entre ellos, del lugar en el que deseemos realizar la compra de la vivienda y también cómo no, del motivo de compra, inversión, residencia habitual, segunda residencia, entre otros.

Actualmente, el mercado inmobiliario en España, se encuentra en general, en fase de desaceleración pero no en todas las zonas ni tampoco afecta del mismo modo a todos los tipos de vivienda.

La situación económica, con una inflación que a pesar de  presentar unos  datos de descenso  bajando siete décimas durante el mes de noviembre  hasta alcanzar  el 4,5% y un Euribor que lucha por abandonar el 4% sin conseguirlo, sigue sin ser el escenario ideal para la compra de vivienda.Los españoles hemos sufrido un empobrecimiento silencioso motivado por la inflación y ello sin duda, ha afectado a nuestra capacidad de ahorro y como consecuencia, el acceso a la vivienda, en muchos casos, resulta imposible.

En cuanto al precio de la vivienda, no se prevé un descenso en la vivienda de obra nueva, sobre todo en las principales ciudades en las que la demanda sigue siendo superior a la oferta, siendo posible un ajuste, en inmuebles de segunda mano.

Al margen de esta situación, se encuentran las viviendas de lujo y sobre todo aquellas viviendas exclusivas, únicas,  ubicadas en el centro de las grandes ciudades.

Así pues, retomando la pregunta inicial sobre si este es un buen momento para iniciar la aventura de compra de vivienda. Para aquellos que no precisen de financiación y hayan encontrado  la vivienda que buscaban, sin duda este no sería un mal momento.

En tema de inversión, es cierto que vivimos la incertidumbre de la ley de vivienda y ello podría frenar la toma de decisión, aunque no debemos olvidar, que el ladrillo siempre ha sido el mejor refugio.

Aquellos que para comprar necesitan financiación son los más vulnerables, sobre todo aquellos cuyas operaciones no sean viables para los bancos. Para aquellos que buscan financiación y tienen la aprobación del banco, pueden seguir sin miedo ya que los préstamos hipotecarios se alargan en el tiempo y la experiencia nos ha mostrado que los intereses fluctúan a lo largo del periodo de financiación, tal y como hemos podido observar desde el 2007 hasta el día de hoy, siendo una carrera de fondo con cambios en los tipos.


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